Meditar, porque…

Conectar con nuestro verdadero “Yo” atreves de la meditación dejando espacio a la escucha interna. Meditar a veces resulta frustrante y agotador, porque solo cuando decidimos calmar la mente y meditar, es cuando descubrimos el poder de los pensamientos y cuanto es difícil poder salir de ellos…pero es justo por esto que tenemos que seguir y cambiar el foco de cómo percibimos las cosas. La meditación no tiene que ser causa de frustración o derrota, más bien tiene que ser motivo para seguir con la práctica. Es posible que los primeros días resultaran aburridos, duro y a veces incomodos, pero la mente se educa a través de la perseverancia, la entrega y la compasión. Al principio estar sentados tanto tiempo en la misma posición despierta una serie de molestias en el cuerpo, piernas que se duermen, rodillas y caderas atrofiadas, picores, hormigueos y a veces hasta sufrir la sensación de tener cuchillos clavados en la espalda, pero son procesos por lo cual más o menos todos hemos pasado, así que tenemos que reconocerlo por lo que son…estrategias que la mente crea para distraernos o desanimarnos, renunciando así a este momento tan especial de introspección. A la mente le aburre terriblemente la quietud, busca constantemente informaciones con lo cual se alimenta. Pero es cierto que también la mente es científica, me recuerdo cuando hace muchos años hice el retiro de Vipassana, 11 días de silencio absoluto, donde cada noche antes de ir a dormir nos preparaban para las 12 horas de meditación del día siguiente… avisándonos de cual podían ser las sensaciones o situaciones en que podríamos encontrarnos y siempre, cada día, me sentía identificada con algunas informaciones, porque la mente sigue patrones especifico y si uno aprende a reconocerlos podrá’ aceptarlos más fácilmente sin rendirse. También es cierto que cuando la mente es educada, esta misma se trasforma en tu mejor amiga. Cuando te mantienes firme con tu intención y actitud durante la práctica, sin rechazar los pensamientos o apegarse a ellos, (porque lo que sale a la superficie es interesante…) solo hay que volver a la escucha de la respiración, manteniendo atención plena, llega un punto que los pensamientos empiezan a disminuir, la mente se calma y después de minutos, días o semanas de prácticas, empieza la conexión con lo que somos de verdad, no lo que hemos creado o con lo que nos identificamos. Cuando todo esto pasa es cuando entendemos que lo que pensamos no tiene nada que ver con quien somos. La meditación permite expandir la conciencia, a no sufrir por cosas superfluas que después de un buen trabajo interno, seremos capaz de reconocer como tal, aprendemos a aceptar, a dejar fluir y a no sufrir por causas externas. La meditación realmente no se puede explicar, solo se puede experimentar, podemos leer muchos libros sobre cómo hacerla, porque hacerla, que efectos provoca, pero realmente las palabras están muy lejana de lo que realmente es…Yo personalmente, puedo solo decir que medita ha cambiado la percepción sobre muchas cosas y sobre todo sobre mi misma, aunque estoy consciente que me falta todavía esta vida y mucha más da aprendizaje. Somos seres únicos y maravillosos y hacemos parte de algo increíblemente complejo y perfecto… el Universo. Te invito a meditar y no perder la gran oportunidad de descubrir los seres ilimitados que somos e sobretodos que somos todos y Uno.

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